Vila Vita Parc, un diamante en el Algarve

El Algarve es, probablemente, las región más visitada del país luso. La atractiva y escarpada costa es una de las poderosas razones para hacerlo, a lo que se añade la existencia de resorts que contribuyen a hacer de ella el paraíso soñado.

Algarve

Encabezando esa lista se encuentra Vila Vita Parc; no para todos los presupuestos pero sí claramente para los mas exigentes o para quienes buscan discreción sin renunciar al lujo. Anastasia, Figo, Penélope Cruz y Javier Bardem son algunos ejemplos de caras famosas que, presumiblemente – porque los empleados son sumamente discretos-, optaron por alojarse un lugar en el que nada parece ser un problema. La propiedad, al borde de un acantilado que desemboca en una pequeña playa “cuasi” privada, tiene una extensión de 22 hectáreas que se recorren a bordo de un buggie, si así se desea. No obstante es un placer caminar y descubrir las plantas subtropicales que cubren los extensos jardines o preseleccionar la piscina – todas con hamacas, sombrillas y toallas que se cambian cuando te levantas- en las que darse un chapuzón o contemplar las muchas esculturas que decoran los trayectos. Pero si hablamos de contemplar, la mejor de las propuestas es esperar la caída de la tarde sentados  en la tumbona que todas las estancias tienen. Nada, salvo las infrecuentes nubes si las hubiera, impide una visión perfecta de del ocaso, que acostumbra a ser un espectáculo.

Baste decir que Vila Vita Parc es miembro de Leading Hotels of the world para intuir que lo anteriormente mencionado no pueden ser las únicas excelencias que se proponen. Y, efectivamente, no lo son. El Spa bajo el auspicio de Sisley, con catorce salas,  proporciona una de las experiencias relajantes jamás probadas. Tratamientos que le han valido reconocimientos y galardones con productos que pueden ser adquiridos allí mismo.

La gastronomía, extraordinariamente cuidada, es otro de los pilares del resort que propone desde platos asiáticos a cocina portuguesa dispuestos a ser regados con alguna de las once mil botellas provenientes de su completísima bodega y que también se sirven en los nueve bares. Sobre la fachada del edificio principal saltan a la vista los reconocimientos obtenidos por sus ocho restaurantes. El máximo galardón se lo lleva el restaurante Ocean, bajo la dirección del chef austriaco Hans Neuner, con dos estrellas Michelín y tres soles Repsol. Un orgullo para Porches, localidad en la que se ubica Vila Vita Parc, y una oferta culinaria que atrae no sólo a los huéspedes que se alojan en alguno de los edificios de arquitectura algarveña.

Si el exterior es atractivo, el interior, no lo es menos. Ni tampoco son escasas las propuestas de entretenimiento que se pueden consultar en la tablet de cada una de las habitaciones- amplias y luminosas-, villas, suites o apartamentos. Cada día es irrepetible: es posible ir de compras sin moverse del resort, aprender a pintar  azulejos, hacer pan, disfrutar de la música, practicar tenis o golf, realizar creaciones en corcho, iniciarse en joyeria…. Nada es imposible en un establecimiento de poco más de doscientas habitaciones y ochocientos empleados.

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